SOBRE NOSOTROS

Detrás de Ayre

Ayre no nació de un gran plan de negocio.

Nació de algo mucho más sencillo: de las ganas de crear cosas bonitas, de llenar una casa de esos olores que hacen que, por un momento, todo parezca estar un poco más en calma.

Empecé haciendo velas casi sin imaginar hasta dónde me llevaría aquello. Probando ceras, aromas, mechas… equivocándome muchas veces y volviendo a empezar otras tantas. Poco a poco, lo que empezó siendo algo pequeño fue tomando forma hasta convertirse en Ayre.

Y aunque hoy veas una tienda, colecciones, fotografías y paquetes que salen hacia distintos rincones de España, detrás sigo estando yo.

Soy quien hace las velas, prepara los wax melts, crea muchas de las piezas a mano, prueba los aromas, hace las fotos, contesta los mensajes y prepara cada pedido desde mi taller en Asturias.

Por eso Ayre nunca va a ser una fábrica.

Aquí las cosas se hacen despacio, en pequeñas cantidades y con ese punto imperfecto que tienen las cosas hechas por unas manos y no por una máquina.

Porque para mí una casa no solo se decora. También se siente.

Y de ahí nace algo que resume muy bien lo que quiero que sea Ayre: un soplo de Ayre.

Ese pequeño instante en el que enciendes una vela, derrites tu aroma favorito y parece que la casa cambia. Que bajas un poco el ritmo. Que ese ratito es tuyo.

Eso es lo que intento meter en cada caja que sale de aquí.

No solo una vela o un aroma, sino un pequeño soplo de Ayre que llega desde mi taller hasta tu casa.

Gracias por dejarme formar parte, aunque sea un poquito, de ella.

Respira, el resto puede esperar.

Para cualquier consulta, puedes ponerte en contacto conmigo a través del correo electrónico: info@ayrecandle.com